AGRICULTURA ANDINA TRADICIONAL

Agricultura andina tradicional

Uno de los rasgos que ha caracterizado a la agro ecología en su estrategia de manejo de recursos es que recupera la importancia del conocimiento de los agricultores locales sobre el ambiente, las plantas, suelos y los procesos ecológicos. Comprender los rasgos culturales y ecológicos característicos de la agricultura andina tradicional, como la capacidad de evitar riesgos, las clasificaciones biológicas populares,  y las eficiencias en producción de cultivos asociados son de importancia.

En este sentido, la agricultura tradicional andina ofrece un gran potencial para desarrollar una estrategia agro ecológica dado que:

  1. La región andina es uno de los grandes centros de origen y domesticación de numerosas plantas alimenticias, constituyéndose un repositorio de material genético importante.
  2. Los productores poseen un gran conocimiento técnico en la utilización integral, intensiva y sostenida del ambiente para fines agropecuarios. Tienen sus propios sistemas de clasificación de suelos, así como indicadores naturales para pronosticar el clima.
  3. El uso de los recursos naturales se guía por un enfoque de cosmovisión integral, es decir, que todos los factores y recursos parte que intervienen en el sistema agropecuario, no se conciben por separado, sino que están conexos.

Rasgos de la agricultura andina tradicional

  1. La alteración del sistema natural es un proceso de transformación biológica y de los suelos. La agricultura andina tradicional está orientada no sólo a extraer al máximo en corto plazo, sino también en preservar la productividad en el largo plazo.
  2. El objetivo de la intensificación de las cosechas es la seguridad alimentaria.
  3. Las labranzas del suelo, en sus diferentes sistemas evitan que se produzca la degradación del suelo y desajustes ambientales mayores.
  4. La presencia de numerosos cultivares y variedades distribuidas en pequeñas parcelas y en diferentes pisos ecológicos. En un medio como el andino con numerosas zonas de vida y múltiples  riesgos, se impone la variedad de cultivos.
  5. La práctica de asociar y rotar los cultivos en una misma parcela es común y se considera eficiente, porque tienen diferentes requerimientos de nutrientes. Al mismo tiempo, es una manera de reciclar nutrientes en los suelos, luego de un periodo de uso agrícola. El periodo de descanso es necesario para recuperar materia orgánica, lo que se logra introduciendo ganado que consumen los pastos y devuelven con sus deposiciones.
  6. El objetivo es mitigar las pérdidas al máximo por efectos de los riesgos de sequía, heladas, granizadas, etc., con los cultivos diversificados.

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